abr 10
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Para Johnny Rotten, el líder de los Sex Pistols, el grupo que se inventó, Malcolm Mc Laren era el mismo demonio, un bicho. Para Vivianne Westwood, la maravillosa diseñadora que le ayudó en sus primeros años, no dejaba de ser un niño impertinente. Para mí, simplemente, me parecía un genio, un manipulador de estilos.
Pero, ¿Qué fue Malcolm Mc Laren?. No se le podía llamar un diseñador, aunque se inventó tres tiendas que dieron la vuelta al mundo. Tampoco un manager, aunque lanzara al éxito a los New York Dolls, a los Sex Pistols, a Bow Wow Wow y pusiera a su cantante Annabella de 15 años, desnuda en la portada, como en el “El desayuno en la hierba”, de Renoir. Sin olvidar su dotes de padrinazgo con Boy George, empleado suyo en la tienda Boy, y al mismísimo Adam Ant.
Tampoco era músico ni compositor, aunque con su inteligencia realizara dos obras maestras que fueron “Duck Rock”, el álbum producido por Trevor Horn, tras viajar casi un año por todos los lugares del mundo, en busca de sonidos, de muestras musicales y procesarlas a través de un “sampler”. O “Fans”, la primera vez que alguien se atrevió a lograr que algunas arias, sobre todo las de Puccini -era su músico favorito- se convirtieran en temas pop. Increíble.
Malcolm Robert Andrew Mc Laren había nacido hace 64 años en un suburbio del norte de Londres. Era otro war-boy, como Jagger, Richards, Mc Cartney. Siempre presumía de una frase que le había contado su abuela, de origen judio sefardita, vendedora de diamantes, de que “era bueno ser malo en la vida y era malo ser bueno en la vida”. Siempre dijo que tuvo esa frase en su mente. Nadie podía creerse que después de inventar el “punk”, la ropa del rock, de los “nuevos romanticos”, quisiera ser alcalde de Londres en 1999. Pero lo intentó. Perdió, porque dijo que nunca tuvo el apoyo financiero suficiente.
Su amor a Paul Verlaine y al pintor realista Gustave Coubert le convierte en un ciudadano de París. Allí incluso tiene un notable éxito, con el que podemos decir, es él ultimo de sus álbumes interesantes, precisamente, llamado “Paris”.Vive años felices con ese ser inteligente, activo, nervioso que es Young Kim, que pasa de ser su asistente a su amante, como le había ocurrido a Lennon. Young, coreana-norteamericana, habla todos los idiomas imaginables, incluso el francés y español. Es el año 1995 y es la última vez que entrevisto a Mc Laren. Me habla de la decadencia musical, del aburrimiento del pop, de la devaluación artística general. Es justo cuando desprende un odio furibundo a todo lo que tiene que ver con el nacimiento de Sex Pistols y la creación de un personaje tan aborrecible como Johnny Rotten.
Estaba convencido, además, que sin la salvaje política de la Thatcher que había llevado a la juventud inglesa casi a la desesperación, a finales de los años setenta, jamás hubiera creado a los Sex Pistols. Es cuando llega a decir que él no había hecho nada, que el punk era un invento de la agencia William Morris y que él había elegido a un Juanito Podrido, como Duchamps había creado arte y había preferido un orinal.
Hace dos años, tuvimos noticias nuevamente de Malcolm, porque había estrenado una especie de película documental llamada “Shallow”, que mezclaba videos de películas sexuales de los años sesenta, con canciones pegajosas. Malcolm Mc Laren sabía ya que un cáncer le carcomía. Así que retornó a Nueva York, como en los viejos tiempos de su tienda Let it Rock en Manhattan, los tiempos de los New York Dolls. Se puso a tratamiento, con los mejores especialistas y se puso bien, o casi. Pero, ayer, por la mañana, Malcolm empeoró y murió en un hospital neoyorkino. Fue su compañera Young Kim quien dio la noticia. Les Molloy, su representante, por la tarde decía que estaban esperando en Londres sus restos para ser enterrados en el cementerio de Highgate.
Una risa sardónica siempre se me quedará en mi cabeza, cuando en aquel 1977, el nieto de Rose Corre le dio el año del jubileo a la Reina Isabel con aquellos “anarquía en el reino Unido” y “Dios salve a la reina”. Pero es el mismo Mc Laren que nos dijo que era como una mariposa, el “tu, tu piccolo” de la maravillosa “Death of a Butterfley” de Puccini.
Abajo, el fenomenal ‘Buffalo Gals’ con Trevor Horn.
Adiós a uno de los personajes más interesantes de la historia del rock. Su nombre siempre quedará unido al origen del punk. Descanse en paz.
La verdad es Malcolm siempre tuvo un punto hortera evidente. Incluso sus proyectos musicales no han aguantado bien el paso del tiempo. Pero bueno, descanse en paz.
Yo soy de mexico y casi no se escucha mucho punk aki , pero este cabron era respetable descanse en paz el gran british MALCOLM MC LAREN……VIVA EL PUNK!!
[...] ‘La Muerte de Malcom McLaren’ – http://www.plasticosydecibelios.es [...]